¿Alguna vez se han parado a mirar lo grande que es el cielo? Yo un día estaba sentado en la hierba del Parque Tío Jorge y me di cuenta de que es enorme y que no lo abarcaba con la vista. En serio. Abran la ventana y asómense y si no les parece suficiente salgan a la calle, lo más alejados que puedan de los edificios y observen el cielo, pero no como lo miran siempre. Los seres humanos funcionamos con esquemas, y como creemos que ya hemos visto el cielo y que ya sabemos cómo es, cuando levantamos la cabeza no vemos el verdadero cielo, sino el esquema que una vez tuvimos. Párense y sean conscientes de que por 15 segundos realmente no hay nada mejor que hacer a menos que vayan a besar a sus seres queridos o a hacer feliz a alguien. Mírenlo como si no lo hubieran mirado nunca.
Es una lástima que las personas nunca se paren a mirar las cosas, que los padres no se paren a mirar a sus hijos, ni los novios a sus novias y viceversa. Cuando mires a tu Venus o a tu Apolo no mires lo que entendiste hace meses, mírale a él/ella y a la historia que esconde detrás, que nunca será la misma que hace meses.
Observa las cosas como son, no como te las cuentan o como las viste. Si no nadie te mirará a tí, sino a tu espectro.
¿Alguna vez se han parado a mirar el azul del cielo?
Cuentan de un sabia que un día,
tan pobre y mísero estaba
que solo se sustentaba
de unas hierbas que cogía
¿Habrá otro (entre sí decía)
más pobre y triste que yo?
Más cuando el rostro volvió
hayó la respuesta viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó
lunes, 28 de julio de 2008
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